lunes, 14 de diciembre de 2015

47


Hoy me vino a  visitar la soledad más sola que he conocido.

No me dijo nada.
Cada uno de mis pasos fue dolor y amargura.

Estuve orgulloso de mi mismo al haber podido contener un ataque histérico absurdo.

El regreso a la cueva fue devastadoramente  tristísimo

¿así será siempre, compañeros?

Ahora sólo queda escalofrío 

No hay comentarios:

Publicar un comentario