sábado, 17 de mayo de 2014

15.



Mucho tiempo que no leo y que no escribo, el curso de francés me absorbe y sin embargo no hay grandes avances a ese respecto. Vida más que detenida, ya no duermo, ya no sueño y si lo hago es poco. No me importa nada, nada me importa mas sigo con preocupaciones y angustias; hasta mi sexoadicción mengua; bueno, creo que exagero un poco, en verdad nunca fui tan adicto. Me hago adicto a ver, imperiosamente todos los días y varias veces en el día,  una y otra vez, los vídeos de las lecciones de francés; y no aprendo, lo que se mete en mi cabeza se va unas horas después, mi memoria siempre ha sido frágil y ahora más que nunca.

Piensa en mi como si estuviera recluido en una cárcel, sólo que no puedo dibujar ni escribir en las paredes.  
Ayer en la noche hablé con ELLA. Estaba bien, se veía dichosa, contenta ¡que rico escuchar su voz¡ su voz fue lo mejor, habían buenas vibras en ella.
Me llamó loco obsesivo. Dijo: usted está medio loco, está obsesionado conmigo ¿qué puedo decir a eso? sólo que navego a la deriva en un barco de madera que se va apolillando. 

martes, 13 de mayo de 2014

14.



La mexicana intentó suicidarse con un cóctel de pastillas. No sabía qué decirle, no había qué decirle. Me daba pena, la noté enrabiada. Ella está cansada, eso es lo que pasa. No sabía qué decirle y no le dije mucho, casi nada, evité las fórmulas de cortesía, los lugares comunes (en lo posible) La verdad me cuesta hablar, no es sólo con ella, ahora me doy cuenta de eso. No sabía cómo pero quería consolarla obviamente. Antes (muchos años antes) un cigarro arreglaba este tipo de situaciones, cualquier situación en realidad. Ya no fumo, siento que no puedo, no es que no deba, no puedo. El humo no me dice nada. Antes (muchos siglos antes) el humo azul y gris me decía cosas, había formas, aromas, así como un mensaje como una magia. En conclusión, no soy un buen consolador y por ende no soy un buen amigo.